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Plantación de Berenjena

Cómo plantar berenjenas en una huerta

1. Dónde plantarlas

  • Mucho sol: mínimo 6–8 horas de sol directo al día.
  • Temperatura cálida: les gusta el calor; evita plantarlas si aún hace frío por la noche.
  • Suelo: suelto, profundo y con buen drenaje.

2. Separación entre plantas

  • Entre plantas: 60 cm
  • Entre filas: 70–80 cm

La berenjena se hace bastante ancha, así que necesita espacio para ventilarse bien.


3. Cómo trasplantarla

  1. Haz un hoyo algo mayor que el cepellón.
  2. Mezcla la tierra con compost o estiércol bien descompuesto.
  3. Planta al mismo nivel al que venía en la maceta.
  4. Aprieta ligeramente la tierra alrededor.
  5. Riega abundantemente tras plantar.

4. Riego

La berenjena necesita humedad constante, pero sin encharcar.

Recomendación práctica

  • Primeras 2 semanas: riego ligero frecuente para ayudar al enraizado.
  • Después:
    • 2–3 riegos por semana en clima templado
    • Más frecuente en verano/calor fuerte
  • Durante fructificación: aumentar algo el riego.

Importante

  • Si pasa sed, los frutos salen pequeños o amargos.
  • Mejor riego por goteo o al pie de la planta.
  • Evita mojar hojas para reducir hongos.

5. Nutrientes / Abonado

La berenjena es una planta exigente en nutrientes.

Antes de plantar

Añade al suelo:

  • Compost maduro
  • Estiércol bien curado
  • Humus de lombriz (opcional)

Durante el cultivo

Cada 15–20 días puedes aportar:

  • Compost alrededor de la planta
  • Té de compost / abono líquido orgánico
  • Fertilizante equilibrado rico en:
    • Nitrógeno (N): crecimiento inicial
    • Fósforo (P): floración
    • Potasio (K): desarrollo de frutos

6. Cuidados importantes

  • Cuando crezca, pon una caña/tutor.
  • El peso de los frutos puede doblarla.

Acolchado (muy recomendable)

  • Paja, hojas secas, restos vegetales…
  • Conserva humedad y reduce malas hierbas.

Poda ligera

  • Retira hojas bajas o muy interiores.
  • Mejora ventilación y reduce enfermedades.

7. Señales de problemas comunes

  • Hojas amarillas: exceso/falta de agua o nutrientes.
  • Flores que caen: frío o estrés hídrico.
  • Frutos pequeños: falta de agua o abonado.
  • Manchas en hojas: posible hongo por exceso de humedad.